
El ejercicio Arctic Tide refuerza la preparación de la Fuerza Expedicionaria Conjunta y pone a prueba la capacidad británica para operar en las duras condiciones del Ártico
Gran Bretaña, en cooperación con Noruega, llevó a cabo un ejercicio de operación anfibia de diez días llamado Arctic Tide, realizado en los fiordos de Tromsø, en el norte de Noruega. La misión tuvo como objetivo probar la capacidad de las fuerzas aliadas para realizar operaciones anfibias en caso de invasión y mantener el suministro de recursos en entornos extremos.
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Durante las maniobras, los comandos de los Royal Marines y sus socios noruegos practicaron el desembarco de tropas, el establecimiento de posiciones defensivas en la costa y el reabastecimiento de municiones y suministros bajo condiciones simuladas de combate.

Parte de la serie de ejercicios militares Tarassis
El Arctic Tide forma parte de la serie de maniobras Tarassis, el mayor ejercicio en los 11 años de historia de la Fuerza Expedicionaria Conjunta (Joint Expeditionary Force – JEF), una coalición de diez países del norte de Europa preparados para responder rápidamente a amenazas en la región.
A la medianoche del inicio de la operación, alrededor de 350 militares británicos —incluidos infantes de marina y marineros— fueron desplegados a bordo del buque auxiliar RFA Lyme Bay. Al mismo tiempo, buques de patrulla de la Royal Navy operaban en el mar Báltico, coordinando maniobras conjuntas.

Enfoque en los desafíos logísticos y el desembarco táctico
El punto culminante de la misión fue el desembarco de los 40 Commando Royal Marines, con base en Taunton. Las tropas practicaron la superación de obstáculos logísticos y tácticos detrás de las líneas enemigas, estableciendo una cabeza de playa en un terreno ártico difícil —una etapa esencial para permitir la llegada de refuerzos aliados.
El Regimiento Logístico de North Devon desempeñó un papel clave, probando métodos tradicionales de suministro y experimentando con nuevas soluciones para garantizar la entrega de recursos en áreas remotas y de difícil acceso.
El ejercicio refuerza la capacidad de Gran Bretaña y sus aliados para operar en condiciones extremas y demuestra el compromiso de la Fuerza Expedicionaria Conjunta con la defensa del flanco norte de la OTAN.

Fuente e imágenes: Royal Navy. Este contenido fue creado con la ayuda de IA y revisado por el equipo editorial.
